Técnicas y herramientas para su proceso de implantación y gestión.

La filosofía TPM genera un compromiso de todos los empleados, a los que se transfiere una mayor responsabilidad sobre las operaciones realizadas, pues si el equipo está con un ruido diferente u operando por debajo de la velocidad, el empleado comprometido con el proceso va a intentar solucionar el problema o comunicar a quien pueda resolverlo. Por lo tanto, es esa implicación que la TPM crea en las personas, pero para ello, la empresa no debe olvidarse que además del mantenimiento de los equipos, debe cuidar también del mantenimiento y motivación de sus colaboradores, pues son ellos los principales elementos del proceso.

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